Existe una expresión italiana: dolce far niente. La dulzura de no hacer nada.
No producir. No correr. No responder correos. No perseguir el siguiente objetivo. Simplemente existir. Sentir el sol sobre la piel. Escuchar las olas. Tomar un café lentamente. Mirar el cielo sin una razón.
Parece algo simple. Y quizás por eso se ha vuelto tan difícil, porque vivimos en una época donde siempre debemos estar haciendo algo. Pero tal vez la verdadera libertad sea recordar que no siempre hace falta hacerlo.
Luna Norte. La vida también sucede en las pausas.